martes, 27 de octubre de 2009

En búsqueda de un paraíso

Quinto ciclo fue, tal vez, uno de los periodos más estresantes que he tenido por la gran cantidad de trabajos y estrés contenido en cada uno de los anuncios de los profesores mencionando que todo se termina y que faltan pocos días para la presentación de un trabajo X.

- Puta madre ¿ese profe cree que no tenemos vida?
- Se nos está juntando todo, ¡tenemos que terminarlo ya!
- Tenemos que teminar el periódico. Ustedes tienen que ir a la municipalidad de San Martín de Porres mañana mismo para conversar con el encargado de ambiente y cualquier persona que sea posible, cuento con ustedes chicos.
- ¡No puedo ir, tengo cita con el dentista!
- Tendras que ir tú, Juan Manuel.

...

Todos creen que la carrera de comunicaciones es algo sencillo, es fácil porque "solo tenemos que leer", podemos meter cuanto floro querramos o ,que simplemente, se interactúa con personas, se filma, se escribe en un miserable papel y se presenta.

- "¡¿Por qué sus trabajos son tan fáciles?!"
- "Su carrera es un hueveo de mierda."
- "Ustedes solo tienen que leer, no tienen planos que desarrollar o fórmulas que memorizar..."

Es cierto, nuestra carrera no es como las demás, pero es mentira que nosotros solo leemos, ponemos floro, hueveamos... por el simple hecho que un pequeño grupo lo haga no significa que todos seamos así. Uno siente presión... bastante presión, porque no solo se trabaja con equipos que tienen que regresar sanos y salvos de donde los hemos recogido, sino que trabajamos con personas, sí... personas; no compañeros de equipo; personas ajenas a nosotros que no conocemos. Personalidades distintas y explosivas... arrogantes que solo quieren filmar e irse sin colaborar en otra cosa... flojos que no saben cómo se aplica una simple transición en el momento de editar un video. Por esas personas que son "los comunicadores del mañana" tenemos una reputación algo distorsionada, pero la realidad es otra. Es algo muy distinto a como se pinta en en las páginas de El Trome o El Chino.

...


Tenemos que ir a la municipalidad. No, corrección. Tengo que ir solo.

- La huaca no se va a ir.
- No tenemos tiempo, tenemos que hacerlo a la bruta.
- Tenemos que recoger el testimonio del pata para después ir a la misma huaca.
- ¿Dónde queda?
- En el cerro "Candela".
- No seas pendejo ¿así se llama el lugar?
- Sí, está a la vuelta de un colegio, no recuerdo el nombre, era algo de 2078.

...

La travesía se inicia. es el momento de que el periodista dentro de mí haga su tarea. Es obvio que estaba algo nervioso, ya había ido antes a la municipalidad, pero no lo había hecho solo; ahora las cosas son distintas. Son la 1, "El Rápido" aún no llega, se supone que es uno de los carros más grandes y vistosos, con ése llegaré en menos tiempo, ¿por algo se llama El Rápido, no?

Por fin llegó. El viaje duró aproximandamente 45 minutos. Estaba harto y hastiado de la gente que subía para pedir dinero a base de historias estúpidas y nada creativas. "Tengo mi hijito muriéndose...", "Soy madre soltera..." Una amiga me contó que no les de dinero, porque, generalmente, compraban otras cosas en vez de lo que más necesitan. ¿Drogas? Quién sabe.
¡Llegué! Tengo que buscar al gerente de ambiente, pero no se tiene que dar cuenta de cuál es la verdadera razón de la entrevista. No la tengo que cagar.

- Cómo está, soy el chico que llamó en la tarde para hablar con usted sobre la contaminación del distrito de San Martín de Porres.
- Claro, a ver... aquí lo que más se combate son los desmontes, porque hay demasiados en el distrito, nosotros estamos ayudando para limpiarlos y generando una culta de limpieza en las principales zonas...
- Tengo entendido que hay una huaca en el límite de San Martín y Ventanilla ¿qué me puede decir al respecto?
- Claro, claro. La huaca del Paraíso. Estamos trabajando para cuidarla.
- Creo que tiene el mismo tiempo de vida que Caral de Supe ¿cierto?
- Es cierto.
- Pero, sabemos que no está muy bien cuidada, que hay invasiones en el terrero y que, incluso, hay una empresa que está haciendo detonaciones justo al lado...
- Nosotros estamos hablando con la empresa, pero no podemos hacer mucho, puesto que es una empresa privada la que hace las detonaciones. Sabemos que están atentando contra parte del patrimonio, pero ya logramos que las explosiones paren del todo.
[¡Bingo!]
- ¿Me está afirmando que ya no hay más detonaciones? ¿Qué puede decirme de las invasiones?
- Lamentablemente nosotros somos un grupo de personas muy reducida y no podemos cuidar la huaca las 24 horas. Lo hacemos durante el día, pero cuando el sol se pone no hay forma; sin embargo, hacemos lo posible para mantenerlo. Más no podemos hacer.

...

La hora cero había llegado. Era momento de comprobarlo nosotros mismos. Era hora de ir a la huaca.

Las personas encargadas del INC tendrán una conferencia con el colegio que está justo detrás de ella, tenemos que ir hoy mismo con los equipos, tenemos que filmarlos y tomar anotaciones lo más rápido que podamos.

-¿Dónde queda ese colegio?
- Está más allá de San Martín , subiendo el cerro "La candela", por el tramo de una gasolinería.
- ¿Tú puedes acompañarnos? Solo somos 3.
- No puedo, tengo que trabajar.
[Hijo de puta]

...

El verdadero reto comenzó desde ese momento. Éramos solo tres personas con un trípode, dos cámaras y algo de dinero y cosas de valor en nuestros bolsillos. ¿El lugar? Límite de San Martín de Porres y Ventanilla.Teníamos que actuar rápido y tomar el carro que nos lleve a ese colegio. ¡Ese nos lleva, vamos! 

El camino fue algo incómodo por todo lo que cargábamos, pero derepente todo cambió, el concreto cambió por tierra y desmonte, el carro había tomado otra dirección como para subir al cerro. Todo se hizo mucho más incómodo. La tierra entraba por la ventana y los ojos de los pasajeros no nos daban confianza porque solo miraban los paquetes que llevábamos.

- Debe ser ésta..
-¿Ya llegamos? Dime que sí por favor...
- ¡Baja, baja!

Habíamos llamado antes para avisar que llegaríamos con equipos y que nos abran la puerta. Nos hicimos paso entre las mamás que esperaban a sus hijos. Entramos. 
Los niños nos miraban como si fueramos extranjeros o algo así, sus ojos de curiosidad nos seguían por todo el camino hasta llegar al laboratorio en donde se estaba dando la conferencia del INC.

El aula estaba completamente llena, era casi imposible caminar, pero teníamos que estar listos. Cámaras encendidas, trípode armado, flashes por todo el lugar, anotaciones y más anotaciones. Los chibolos de mierda no dejaban de hacer ruido. No podíamos quedarnos mucho tiempo, felizmente las personas del INC nos llevaron hasta el Museo de la Nación, porque iba a ser un GRAN problema con todo lo que teníamos.

- ¡Tenemos la puta información!
- Solo nos queda juntarlo todo, pero ya mañana, estoy muerto.

Desde una de las paredes del colegio yacían las pequeñas montañas de la huaca, no podíamos ir porque era una zona peligrosa por la hora y por las detonaciones que, según el entrevistado anterior del INC, dijo que ya se habían detenido por completo. 

 ...

El laboratorio del segundo piso era un caos, todos estaban estresados por el periódico, se tenía que presentar mañana impreso a primera hora. ¡Vamos! "No creo que nos demoremos mucho". Eso pensábamos. No fue así.

- ¡Puta madre el sistema!
- Me tengo que ir a trabajar, les dejo a ustedes lo demás, nos vemos mañana.
- ¡Ese huevón borró todo lo que hizo!
- Tenemos que ir a Wilson para imprimirlo en A2, cierra a las 10 y son las 8:30.
- ¡No me interrumpan, puta madre el formato no encaja!
- ¡Son casi las 9:20, tenemos que irnos ya!

...


- ¡Coge cualquier taxi, que nos cobre máximo 9 lucas!
- ¡Cobra  10!
- ¡Sube mierda!

El estrés se acumulaba, los minutos pasaban muy rápido y solo pensábamos en llegar para imprimir el periódico de una vez. El taxi paró, bajamos corriendo, las bodegas estaban cerrando. Solo queda correr.

Todos nos decían que no tenían para imprimir en A2, era un desastre. No nos quedaba de otra. ¡Impresión A3! Por fin encontramos a una señorita que tenía papel y tinta para impresión. Eran casi las 10 de la noche, pero por lo menos teníamos el alivio de tener listo nuestro periódico.

...


El trabajo de un comunicador no solo se limita a tomar fotos, leer o, simplemente, tener un rostro "bonito" para las cámaras. Es mucho más que eso. No es una carrera técnica, es más humanista, en el sentido de trabajar con personas que dicen que saben lo que hacen. 
Esto es solo un poco más de la mitad del camino. ¿Listos para lo que sigue?

miércoles, 14 de octubre de 2009

Un viaje sin retorno

Las vacaciones del 2009 fueron algo peculiares, en el sentido en que viajé. No, no fue un viaje común en donde tienes los preparativos listos y el dinero exacto para comprar regalitos por doquier; fue uno en donde exploré el trabajo de un periodista para conseguir la noticia que, en este caso, fue solo recopilación de información en un destino no muy cercano, pero no tan distante: Piura.

El pueblito se llama Santo Domingo, pequeño y céntrico. ¿El viaje de ida? Imagina pasar una noche en un bus donde no puedes estirar tus piernas y brazos, donde los ronquidos de los viejos y los murmullos de las viejas de mierda impidan cerrar los ojos... donde en cada equívoco que no fue tuyo tengas, necesariamente, que iniciarlo porque la otra persona te ataca con la mirada como queriéndote atravesar y mostrar su "superioridad".

"¡Morropón, Morropón!"... un nombre que se me quedó grabado por escucharlo desde las 6 de la mañana hasta, aproximadamente, las 8 en donde desayunábamos lomo saltado en la estación del bus ya en Piura para partir al dichoso pueblo.
Viaje de duración hasta Santo Domingo: 6 horas. ¡¿6 horas?! Más horas por pasar con el calor, la tierra y los quejidos de los niños.

La ida aún no terminaba, estaba cansado de estar sentado por tantas horas. El sol está saliendo con más fuerza. Sí, ahí quema fuerte; muy fuerte.

¡Última parada! Ya quiero bajarme de aquí... ¿En dónde nos quedaremos? ¡Manya el cuarto es enorme! Pero no, no era un hotel, era el cuarto de la abuelita de mi amiga Glennys ,espacioso y acogedor, aunque algo tenebroso por la noche.

Caímos como costales de papas, no sentimos la noche, pasó muy rápido, pero el frío estuvo presente queriendo entrar por los pequeños espacios entre el suelo y la puerta de metal. Animales por todos lados yacían entre un paisaje tranquilo de color verde: luciérnagas, gallos, vacas, burros y perros eran nuestros acompañantes nocturnos.

"¿Por qué nos miran asi? No somos extraterrestres..." Tal vez lo éramos para ellos. Los habitantes del pueblito nos miraban paso por paso, sus miradas frías y desconfiadas nos vigilaban cada paso que dábamos., era algo incómodo, pero teníamos que soportarlo. Pero bueno, será hasta que se acostumbren, no estaremos aquí mucho tiempo, de todas maneras.

La información la teníamos que recopilar de un colegio, pero aquel centro de estudios no fue la excepción de la frialdad y curiosidad de las miradas. Los ojos de los niños, tal vez, eran más molestos que los de los adultos; sin embargo, ellos se fueron acostumbrando a nuestra presencia. Aquellas miradas se fueron convirtiendo en sonrisas poco a poco.

¿Dónde está la banda? ¿El laboratorio? "Un cementerio yace en la montaña frente al colegio.." "¡No miren a la cámara!"...Fotos por todos lados, grabaciones, entrevistas, caminatas... todo salió bien. Caminamos por senderos montañosos, estuvimos presentes en casi todas las actividades educativas y culturales siempre con nuestras cámaras, grabadoras y cuadernos para anotar todo lo que digan. 
Necesitaba pasar unos días fuera de Lima para sacar todo el estrés. Necesitaba una experiencia en donde conozca el significado de una palabra: trabajo.

Los días pasaron más rápido de lo que pensaba y, por alguna extraña razón, no extrañaba a mi familia. Tal vez era porque tenía la mente en otra parte. Lo único que sé es que me encantaría regresar para sentir esa tranquilidad y que no desperdiciaré esa clase de oportunidad ya que no vuelven más y solo quedaría esperar.

En el transcurso de regreso me pasó algo extraño. Éramos tres. Uno de nosotros tenía que ir solo. Yo fui el "desafortunado". Una chica se sentó a mi lado, yo no le hablaba, aunque me había llamado la atención en la estación, no por el hecho que me gustara, sino por sus grandes rulos que la hacían destacar de las demás. En el transcurso de la noche no hablaba con nadie, solo estaba concentrado en el paisaje oscuro que veía a través de la ventana y la música que sonaba a través de mi mp4. La cena estaba siendo repartida. ¿Yo? terminé en dos minutos porque me moría de hambre. La muchacha estaba haciendo lo mismo, pero en un momento un arroz cayó de su plato a mi casaca. "Sorry"-me dijo, estaba avergonzada, yo acepté sus disculpas con una sonrisa y seguí por mi lado.

"Se nota que tenías hambre"- me dijo cuando vio que ya había terminado, yo algo avergonzado le dije que no habia comido nada desde el almuerzo, desde ese momento conversamos casi toda la noche. Era una persona sencilla, estudia en la San Marcos, tiene 24 años, no recuerdo su nombre... solo sé que empezaba con "C", jaja o "k", una de las dos. Era alguien que no se encuentra fácilmente, alguien maduro y centrado.

"No pensé conocer a alguien así, yo siempre voy sola cuando viajo, pero cuando vi que tú serías quien se iba a sentar a mi lado me quede estúpida"- me dijo, yo no entendía, pero de ahí me explicó el porqué. Ella también había viajado a Piura con una amiga, pero se fue a que le leyeran la suerte con los huaringas, son una especie de tribu social, muy conocida, en Piura, son famosos por adivinar el futuro. "La señora me dijo algunas cosas que me habían pasado y otras que no, me dijo que tendría un hijo... ahí si dije nicagaando, pero lo último que me adivinó fue que conocería a alguien hoy; alguien alto, castaño y simpático"- me contó. Yo estaba muy sorprendido, porque se notaba que no estaba mintiendo, ella también tenía esa misma impresión en su rostro. ¿Habría sido simple suerte?

Fuera lo que fuere, me gustó conocer a alguien en el primer viaje a donde voy por mi propia cuenta y me gustó aún más saber que puedo hacerlo solo. Puedo seguir el ejemplo de aquella chica, conocerla me dio un impulso más para saber qué es lo que quiero.








 

martes, 13 de octubre de 2009

¿Lima sonora?




El silencio es considerado como uno de los más valiosos privilegios, puesto que, hoy en día, este derecho se ha extinguido totalmente en algunos distritos de Lima Metropolitana. ¿Cuáles son las principales fuentes de ruido? Alarmas, sirenas, tránsito vehicular... Lima se caracteriza por ser una de las ciudades más ruidosas. Es cierto, la contaminación del sonido es ya algo común entre los ciudadanos; sin embago, hay un punto en donde la paciencia tienen un límite y los Municipios deben poner cartas en el asunto en base a esta eterna guerra sonora. Los decibeles están fuera de control. En una ciudad, el promedio de decibeles debería ser de 100%, en cambio, se estima que en Lima se llega hasta el 200%, lo cual es algo alarmante y urge tomar medidas.

La Punta es uno de los distritos más antiguos y más ruidosos, ya que el ruido artificial de los autos y la cuidad se mezcla con el del mar creando una intensa batalla en donde los únicos perjudicados son los habitantes de la zona. En base a las quejas, se ha dictaminado una ordenanza multando a los propietarios de los vehículos que dejen su alarma prendida en la vía pública y que no se dignen en apagarla. ¿Un tipo de ley como esta terminará por completo con la fuente de ruido en un 100%? ¿El castigo al pago de una multa es lo que los limeños estaban esperando para reaccionar ante un "grito de auxilio"?

Es verdad, los peruanos tenemos la costumbre de esperar a que se dictamine una ley u ordenanza que impida realizar una determinada acción, por más que sea buena o mala. Uno no podría tomar la iniciativa de hacer lo correcto en beneficio colectivo, porque vivimos en una cultura en donde se premia a "Pepe el vivo" creando un caos social. ¿Esa es nuestra realidad? En los vehículos públicos a nadie le importaba si el copiloto llevaba puesto el cinturón de seguridad hasta que se promulgó la ley de tránsito que multa con una fuerte cantidad de dinero a quellos que no lo utilicen. La sociedad se está deteriorando creando desadaptados sociales que esperan a un castigo para poder reaccionar. ¿Ejemplos? Existen miles. ¿Soluciones? ¿Propuestas? ¿El castigo es la única solución?

Hay que atacar el problema desde la raíz, el cual es la misma sociedad. Es verdad, esto no se solucionará de la noche a la mañana, pero con constancia se podrán ver resultados en donde las nuevas generaciones tengan una cultura colectiva en búsqueda del benefico mutuo. ¿Cómo lograr esto? Los Municipios deben crear campañas educativas en donde se les enseñe a los niños que el ruido es algo malo. Los adultos no hacen caso a las leyes, pero la voz de un niño puede mover montañas. No estoy descalificando la iniciativa de La Punta en tratar de detener la problemática; sin embargo, una simple ley no puede detener algo que tiene larga vida en la sociedad peruana.

La sociedad está infestada de ruidos que no solo molestan, sino tambiém que enferman. Si esto no se detiene nuevos problemas de estrés surgirán y, quien sabe, tal vez algo peor. Como dije en un princio, no estoy en contra de la promulgación de la ordenanza, pero se deberían implementar alternativas de solución que a largo plazo se forjen en los cuidadanos, creando así una nueva Lima en donde no existan más ruidos, sino una harmonía. ¿Será posible? Nada es imposible.

martes, 6 de octubre de 2009

Cosmopolitanos


Tal vez fue uno de los trabajos más emocionantes que he tenido hasta ahora en el proceso de la vida universitaria. Tal vez fue el más ventajoso para mí, en cierta forma, por tener mi casa a la vuelta de la Bomba. Fácil estás pensando: ¿De qué carajo está hablando? Hablo de la experiencia que tuvimos yo y tres amigas al pasar cuatro fines de semanas fotografiando a los bomberos de la Bomba Cosmopolita de San Borja.

Cuando el profesor nos dijo que teníamos que enfocarnos en un tema yo al toque pensé en los bomberos, es un tema interesante, no requiere mucho esfuerzo y está a la vuelta de mi casa ¿qué más puedo pedir?

La idea fue buena, a mis compañeras les gustó. ¡Manos a la obra!

La idea era pasar tiempo con ellos para demostrar su lado humano, pero con tan pocos bomberos el primer día no conseguimos nuestro propósito.

“Sería locazo poder acompañarlos a las emergencias.”

Esa idea tocó fondo cuando se los propusimos e, incluso, pasamos una noche durmiendo con ellos. ¿Dónde dormiré? Era gracioso ver que cada uno dormía con sus peluches, uno tenía a Nemo, otro a un chancho y un burro yacía sentado esperando a su dueño.

¡La campana sonó! ¡¿Dónde está la puta cámara?! ¡Corre, corre!... En un dos por tres los patas ya estaban vestidos y salían volando para la emergencia. ¿Dónde estábamos nosotros?.. Poniéndonos la ropa todavía, no somos bomberos, no somos tan rápidos como ellos, maldita.

Algunos días pensábamos que no conseguiríamos nada, pero las emergencias médicas nos esperaban a la vuelta de la esquina. ¡Una persona se fracturó el tobillo! ¡Corre, corre! ¡¿Tomaste la foto?! ¡El huevón no me deja enfocar!

Tarea realizada. Conseguimos las fotos que necesitábamos y más que eso, la amistad de jóvenes estudiantes y trabajadores que emplean su tiempo voluntariamente para estar al tanto de nuestro llamado. Ellos están haciendo algo. ¿Qué estás haciendo tú?




¿Todo tiempo pasado fue mejor?




“Todo tiempo pasado fue mejor”, una frase muy conocida, pero a la vez algo “polémica”, en cierta forma ¿fue mejor? No para todos.

Gobiernos, pseudodemocracia, apagones, hambre, pobreza… Muchos de nuestros padres han vivido algunas de las pocas palabras mencionadas, yo también las he vivido, es cierto que era muy pequeño, pero los que me conocen saben que mi memoria es de largo plazo. Recuerdo hasta el último detalle, desde uno de los comunes apagones hasta el día en que todo eso terminó para vivir en una zona llena de edificios.

Yo viví en Breña toda mi niñez, éramos una familia bastante humilde. ¿Cuántas personas dormían en mi habitación? Solo yo, mi hermana y mis papás. Éramos, aproximadamente, 15 personas en una casa de adobe donde el espacio y la privacidad eran privilegios. Yo era muy pequeño, no necesitaba mucho, solo me interesaba que todo esté bien y que tengamos comida y televisión.

Apagones: muy frecuentes en esa época. Mi hermana y yo jugábamos con las sombras en la pared formando animales… serpientes, elefantes, leones, cocodrilos, conejos… era todo lo que necesitábamos para sonreír y estar en nuestra burbuja mientras que los grandes buscaban velas y hacían llamadas por teléfono que no entendíamos.

Los años pasaron y todo cambio de la noche a la mañana, literalmente. Nos mudamos para que nosotros 4 (mis papás, mi hermana y yo) forjemos nuestro propio destino a raíz de nuestro esfuerzo y no valiéndonos en nuestros abuelos. Fue un cambio de vida, de lo barato a lo costoso, de los amigos a las miradas bajo el hombro. ¿Qué demonios pasa aquí?

La primaria no fue muy fácil para mí, cuando llegamos a San Borja los niños del nuevo colegio estaban muy avanzados en todo sentido, la costumbre de decir “señorita” a la profesora por 4 años se vio envuelta en risas burlonas de ignorantes. Solo quedaba acostumbrarse.

Hemos pasado por muchas cosas, los años se han vuelto cada vez más fuertes, pero no hay nada que no pueda solucionarse. Es extraño, pero cada vez que hay un apagón aquí, lo cual no es muy común, recuerdo como con una sola vela nuestros problemas se iban. ¿Todo tiempo pasado fue mejor? Tal vez ya respondí esa pregunta.

Tout va bien, heureusement





Bonjour Je m’ appelle Juan Manuel, J' ai 19 ans, Je fais de la comunication, Je suis célibataire, J’ adore de la musique clasique…

El francés es un idioma hermoso, pero a la vez  trabajoso y engañoso. Hace algunos meses empecé con este nuevo idioma, el cual siempre me pareció uno de los más sublimes entre todos los existentes. ¿Fácil? No. Las primeras clases fueron una pesadilla, la pronunciación era como si tuvieras algo en la garganta y te provocara decir simples desdenes por la tensión de las cuerdas vocales.

Muchas personas estaban más perdidas que yo, eso para mí era un consuelo, algo maldito, pero sincero. Las mañanas de los calurosos días de febrero eran testigos del último grito de la moda de nuestra querida profesora, la cual parecía que iba a las playas del sur, puesto que siempre vestía sandalias, un short pequeñísimo y unos polos de manga corta –por no decir cero- ¿mal vestida?, ¿inadecuado? Tal vez… Sí.

¡Tildes de mierda! ¿cuántas tildes existen en este lenguaje? ¿tres, cuatro? Cuantas haya, si no se coloca una la palabra está mal escrita. Puta madre.

Las interminables dos horas pasan muy lento cuando sientes que te enseñan chino, literalmente; sin embargo, he aprendido a manejar la situación, inclusive, estando sentado totalmente cansado e imaginando mi cama como si fuera el lugar más esperado. Cierto, sobreviví a los duros meses. Pasé por una francesa que no hablaba nada de español, una profesora que me tenía harto con su “Juan Manueel, ¡no español!”, una profesora que parecía peruana por el dejo y por la forma de comunicarse, pero no lo es, ha vivido los últimos 30 años con su esposo en Lima, por ello está tan acostumbrada a las chapas y vocablos del insulto que, comúnmente, manejamos.

Ya pasó la etapa inicial, ahora es donde el verdadero reto comienza.

Les dejo una canción: I believe in you – Je crois en toi


Delincuencia limeña; protagonista social




  • Los robos se hacen más comunes en Lima. Ciudadanos viven con temor.
  • Delincuentes utilizan nuevas tácticas estratégicas para realizar sus fines.

Algunos dicen que en vez de que el Perú avance va en retroceso, pues la problemática de la delincuencia y la informalidad se han expandido en un gran porcentaje, en estos últimos años. Los ciudadanos viven con un profundo miedo al salir a las calles pues temen por sus vidas y las de sus familiares. Los medios de comunicación solo empeoran la situación presentando notas periodísticas que asustan a la población dejándolos vulnerables.

Es cierto que el tema de la delincuencia no es algo nuevo para los limeños. Esta existe desde el inicio de las civilizaciones cuando grupos que van en contra del sistema "quieren darse a escuchar" de forma violenta. No obstante, la seguridad ha implementado nuevos recursos para combatir a estos grupos sociales, desarrollando técnicas y estrategias que van más allá del ingenio policial. Pero, como se ha desarrollado una parte de la balanza, la otra lo ha hecho aún más. La delincuencia ha alcanzado un nuevo nivel en la sociedad, pues se adelanta a las estrategias que aún no se desarrollan. Siempre está un paso más adelante.

Hace algunas semanas, en el distrito de Breña (por el puente Tingo María), quisieron robar una casa perteneciente a una pareja de ancianos que estaban de viaje. ¿Cómo sabían que no estaban en casa? ¿Los estaban vigilando? Según testimonios de los vecinos, el asalto se desarrolló a las 7 de la noche. Aproximadamente, eran diez personas que, con la ayuda de una escalera; un auto del año y herramientas para abrir puertas, proseguían con la mayor calma. Felizmente, la casa no estaba vacía, pues una persona de confianza la estaba vigilando. Él ahuyentó a los invasores con ayuda de los vecinos impidiéndoles sacar pertenencia alguna. Lamentablemente, no se pudo tomar nota de la placa pues temían que usen algún arma de fuego.

Ayer, fui testigo de un robo en potencia que, por suerte, fracasó. Estaba en el micro en camino a casa después de una misa llevada a cabo en el distrito de San Juan de Lurigancho. Recorríamos las calles de la avenida Tacna, hacía mucho frío, por ello las ventanas estaban cerradas. Delante mío había una persona hablando por su teléfono celular, la mano con que manipulaba el artefacto era la que estaba en dirección al cristal, de pronto, el micro se detiene y una persona intenta abrir la ventana por donde estaba aquella persona comunicándose; sin embargo, "todo pasó como si nada hubiera pasado", valga la redundancia, pues sucedió en la más mínima cautela. Solo dos personas se dieron cuenta de ello, contándome.

Muchas cosas son fruto de los robos, una de ellas es la informalidad, pues del producto original se pueden sacar infinidad de copias con una menor calidad a la anterior. O simplemente, ambulantes venden la mercancía en las calles a un precio mucho menor, promocionando así el camino fácil para los comerciantes en "potencia".

¿Qué hace el Estado con esta problemática que cada vez se está expandiendo más? ¿Cuál es el rol de las Municipalidades? ¿Cuáles serían las alternativas de solución para ir "en contra de la marea"?

Algunas alternativas podrían ser la implementación de cámaras en los distritos donde el porcentaje de delincuencia es ya muy alto. Tenemos que atacar la base del problema, pero sin descuidar la cúspide. ¿Por qué no una línea telefónica tipo 911 que actúen en el momento? ¿Qué tal un correo electrónico para el público cibernauta? Se podrían hacer reuniones de consejo vecinal con algunos representantes que tengan acceso a la policía. Informar acerca de los riesgos y crear una cultura preventiva en los limeños.

Amores clandestinos





  • El matrimonio homosexual busca surgir en una sociedad que se lo impide
  • Se están rompiendo estereotipos con las nuevas generaciones

Siempre se ha pensado que los únicos lazos que deben existir en el planeta son los de un hombre y una mujer. Siempre se han tomado estereotipos y se ha citado a La Biblia como la principal "fuente fidedigna" de la unión entre hombres y mujeres y de cómo la Iglesia penaliza el acto homosexual. Siempre nos han enseñado desde pequeños que debe haber un papá y una mamá y que esa es la organización de la única familia. Sin embargo, qué pasaría si en alguna familia existen dos papás o dos mamás. ¿Cómo lo vería la sociedad? ¿El Perú estaría listo para ello? ¿Cómo tratarían a los integrantes de esa "nueva familia"? Muchas preguntas, pocas respuestas.

En el Perú, a la homosexualidad aún se le sigue estereotipando como lacra social y que los "integrantes" de esa secta o gremio, como algunos lo llaman, son personas enfermas o con transtornos psicológicos y que llevan enfermedades de transmisión sexual. ¿Mito o verdad? Todos somos personas y cuidadanos, tenemos los mismos derechos que cualquier individuo y la misma libertad, el hecho de que una persona tenga un gusto distinto al nuestro no quiere decir que no sea normal, o que sea un "transtornado", simplemente le gusta su mismo sexo, cosa que no lo desacredita como buen profesional o persona; sin embargo, la gente suele unir los conceptos de individuo con el hecho de que uno es gay.

La unión de dos personas del mismo sexo para formalizar una relación es aberrante para algunos y es normal para otros, pero ¿cuál sería el caso si un nuevo tipo de familia quisiera desarrollarse? Si dos personas se aman y tienen los recursos necesarios para sobrellevar una vida juntos deben hacer lo que su corazón les dice, pero la sociedad y el "qué dirán" siempre han sido obstáculos para uniones de este tipo o, inclusive, ha sido la manzana de la discordia para que dos personas no estén juntas.

"¡Dos hombres no pueden casarse y mucho menos tener un hijo porque ese niño también será un maricón!"

Es cierto que los padres influyen en algún modo en sus hijos; sin embargo, no es algo preponderante que porque el padre es gay el hijo también lo será. Este es un punto delicado puesto que puede crear mucha polémica en los lectores, pero pónganse a pensar que si va a existir un nuevo tipo de familia conllevará a un nuevo tipo de crianza para que esos niños no tengan los llamados "transtornos".

"Nuestra sociedad no quiere ver eso, esos matrimonios no deberían existir, esas uniones no se deberían dar."

Muchas personas aún tienen la imagen de que la persona gay es mala, pero las nuevas generaciones están cambiado esa mala imagen. Actualmente, en las universidades, trabajos o institutos, si se ve una pareja gay las personas llamadas open mind (mente abierta) los aceptan como tal, la condición no es un obstáculo para la amistad y los grandes lazos que han establecido los años y, para ellos, sería normal que el matrimonio gay se lleve a cabo. "Para el amor no hay edad ni opción sexual". También se puede pensar que los gays son promiscuos que solo buscan el placer sexual con cada acompañante que se les cruce, por ello no podrían organizar una familia, si esto es verdad ¿por qué no se da el mismo caso en parejas lésbicas?

La Biblia dice que solo puede existir la unión de hombres y mujeres y punto! Los seres homosexuales están pecando contra La Palabra."

No iré en contra de los católicos o cristianos, mas bien, me uniré a ellos. ¿Cuál es el objetivo del hombre?, ¿acaso no es el ser feliz?

La Iglesia, o mas bien, las personas han tergiversado la esencia de la religión. "El ser homosexual no es pecado, pero el cometer actos homosexuales lo es." Una frase sacada del libro, un tanto irracional. Si una persona tiene gustos distintos no es pecado, pero no puede tener relaciones de tipo afectiva o de otro tipo con alguien que realmente le gusta porque según tal parábola es pecado.

Siempre habrán personas a favor y otras en contra. Todos sabemos que las sociedades van evolucionando y que los modos de pensar se imitan, en cierta forma. En Europa ya está legalizada la unión entre dos hombres o mujeres, puesto que el modo de pensar es más liberal, En Latinoamérica o, en el Perú, ese futuro es algo incierto, pero las nuevas generaciones serán la llave para los amores que tienen miedo de salir a la luz, para los amores clandestinos.

Eutanasia... ¿sinónimo de bendición o maldición?



¿Vivir o morir? ¿Resistir o tirar la toalla? Esas son algunas de las grandes decisiones de la vida que cualquiera de nosotros toma día a día; sin embargo, para sólo un grupo de personas, esta “sentencia” es decisiva.

La eutanasia es un tema muy delicado y a la vez muy polémico, puesto que hay diversos fundamentos que dicen que las personas tienen que resistir, porque la vida es algo sumamente valioso para perderla. No obstante, los fundamentos y las posiciones de las personas siguen saliendo a la luz poniendo a la problemática en distintos niveles sin encontrar solución alguna.

Mi entrevista se basó en este delicado tema y, mi entrevistador, es una persona que tal vez ha tenido que tomar decisiones tan rápidas y, a la vez, tan difíciles. Su nombre es Mauro Rivera, docente de la USMP de Medicina.

¿Qué opinión tienen los médicos acerca de la eutanasia?
Existen dos criterios: en un primer caso, atendiendo al juramento hipocrático, un grupo de médicos está de acuerdo en defender y preservar la vida hasta las últimas consecuencias, empleando todos los recursos médicos y tecnológicos a disposición. Otro grupo; empleando un criterio más practico y asumiendo que un paciente en estado muy crítico sufre demasiado y transmite este dolor a los que lo rodean, opinan que debería suspenderse el dolor y las angustias consecuentes empleando la eutanasia con el respaldo y opinión favorable de los familiares.

¿Alguna vez estuvo en una situación en donde fue necesario practicar esta actividad? 
No, nunca, pero conozco casos en donde los familiares y los médicos estuvieron de acuerdo, pero no se llevó a cabo el evento debido a que en el Perú no está debidamente reglamentado, y por el contrario, se castiga a los médicos que practicarían la eutanasia bajo el estigma de homicidio intencional o doloso.

¿Aceptaría practicar la eutanasia con un ser querido por más que él (a) le pida que realice esta actividad? 
Yo, personalmente, lo haría, siempre y cuando, que con mi actitud no comprometa el bienestar del resto de mi familia.

¿Está a favor o en contra? 
Estoy a favor, porque los médicos somos partícipe en sumo grado del sufrimiento de nuestros pacientes y es doloroso observar la situación de angustia que muchas familias viven por este motivo.
Como vemos, hay argumentos que van a favor y en contra de la actividad conocida como la Eutanasia. En el Perú este evento está penado por la ley, puesto que se atenta contra el valor más importante de todos. Sin embargo ¿es éste valor tan importante? ¿la gente verdaderamente lo aprecia? Debo dejarlo a su propio criterio.









viernes, 2 de octubre de 2009

Bienvenido, mes morado





Cada vez que intentaba caminar sentía que el recorrido no tenía fin; que éste no tenía un destino. El sol abrazador imposibilitaba mi visión, solo se podía observar pequeñas manchitas moradas en el horizonte. El camino se hacía más estrecho en cuanto subía por Jirón Guayaga. Se notaba en el rostro de las personas desesperación, pero, al mismo tiempo, esperanza en encontrar aquella imagen por la cual habían venido desde tan lejos, ¿qué podían hacer para combatir contra los intensos rayos de sol?

Pasando las tres de la tarde el sol se puso sobre nosotros. Era una especie de desafío que, seguramente, Él nos impuso, ¿será cierto?, quizás son solo especulaciones mías. En este mes morado todo lo relacionado con la religión cobra vida propia.

 De lejos observaba gente vendiendo emolientes, no sé cómo ni el porqué de vender bebidas calientes en tanto calor. Pero, ése es su negocio y por algo aún sigue en pie. La joven que atendía el puesto parecía muy ocupada; sin embargo, no tenía mucha clientela, se la pasaba mezclando los líquidos con gran manejo pero solo pocas personas se le acercaron.

No sabía dónde estaba; un policía me dijo que subiera cuatro cuadras más para conseguir lo que buscaba. No podía esperar más. Las personas bajaban y subían por la pista. Grandes congestiones de gente impedía el paso, varios me miraron extraño porque estaba con papel y lapicero anotando lo que veía ¿qué importa?, seguí adelante.

El olor de las calles era una combinación de basura con las mezclas de todas variedades de las comidas que se vendían. Las pistas; llenas de cáscaras de naranjas y bolsas de algodón de azúcar. No podía pasar sin tropezarme con algo. Las calles estrechas se hacían más pequeñas con la cantidad de puestos de comida.

Siguiente parada: Avenida Tacna. ¿Qué había? Camionetas y carros llenos de turrones, literalmente. “Acérquese caserita… ¡ricos turrones suavecitos!... a cinco soles la cajita mamita, cómprelo que está fresquito recién hechecito”. Acercándome noté el gran trabajo que hacían para cortar los pedazos. No quise comprarlos después que vi que las grandes herramientas utilizadas eran sus manos. Un cliente menos para los turrones Doña Pepa.

Al momento que seguí me di cuenta que en toda la pista estaban dichos carros con diversos productos: turrones, panchos, y el rico hígado frito que se remataba a cincuenta céntimos.

…“Pruebe los ricos turrones San Jorge”, “pásame una caja”, “rico mamita”,” ¡compruebe la delicia!... “hágale probar a la señora, ¡sin compromiso!”, “viene con su caja de garantía”…

Cada momento que pasaba quería comer, pero no podía, algo me lo impedía.

Los residuos de turrón en el piso y en las mismas fuentes no me daban la confianza necesaria, ¿debí hacerlo? Quizás fue mejor así.

Al cruzar el óvalo un cartel llamó mi atención, este decía: “Asociación Festival del sabor peruano de Lima Metropolitana les da la bienvenida”. Las filas de ollas y platos eran enormes, las cocineras vestían chalecos de tela blanca y un gorro o sombrero que las protegía del sol. Se notaba que la mayoría era una gran cocinera y una que otra ayudaba a limpiar. Todas ellas eran mayores de los cuarentas y sus rasgos físicos me daban a entender que eran amas de casa o trabajadoras con experiencia en la cocina. ¿Asertivas? ¡Claro! Personas educadas y dispuestas a ofrecer lo mejor en la calidad de sus productos.

Nunca pensé que tal negocio pudiera funcionar tan bien. Era todo lo contrario a lo que alguna vez leí en uno de los libros cumbres de la literatura Un Mundo para Julius, en donde Bryce menciona que el área de servicio era como un lunar de carne en el rostro más bello, en este caso era todo lo contrario.

La gente comía gustosa mientras era espectadora de un show callejero en donde un hombre se ganaba la vida imitando a los personajes de la farándula.

Seguí mi recorrido; subía más y, sí, el sol era mi único acompañante.

Vendedores de todo tipo se acercaban y ofrecían comida. La gente llevaba a sus hijos en las carretillas llenas de fresas frescas listas para vender a un sol el kilo. La famosa chicha morada no fue la excepción. Grandes puestos ofrecían dicho líquido, seguramente querían recuperar los mares de esfuerzo reflejados en las pistas y que nadie se molestaba en limpiar.

Humitas de todos los tipos y tamaños, leche asada con torta de chocolate en vitrinas expuestas al sol durante varias horas, picarones recién freídos.

Lo que más me llamó la atención es que casi todos los vendedores tenían el chaleco de tela blanca y algún otro accesorio, le pregunté a una de las picaroneras y me dijo que era solo su uniforme para vender. Yo supongo que eso da imagen de higiene o quizás tiene algún otro significado. No lo pude descubrir.

Las causas y los rocotos rellenos estaban por todos lados. Ofertas increíbles que casi nadie desperdiciaba. Tacacho con cecina, escabeche y frejoles. Me moría de hambre, debo aceptarlo, dije que algo me detenía, pues supe qué era: no tenía dinero.

El día pasaba rápidamente, eran las tres de la tarde y seguía caminando. Las vendedoras, probablemente, estaban desde las seis o, tal vez, antes. Ninguna mostraba signos de decaimiento ni cansancio, todas seguían con el mismo empeño, la misma sonrisa que con mucho esfuerzo lograban al conseguir el afecto de la “caserita” y el mismo valor que solo la mujer peruana tiene: la perseverancia. ¿Cuál era el destino que perseguía? Seguramente lo encontré sin siquiera notarlo.


Gracias por leer : )

Se le agradece.