martes, 17 de noviembre de 2009

Vicios del ayer


Toda persona tiene un vicio... ya sea el alcohol, las fiestas, compras, sexo, etc; sin embargo, uno de los vicios más antiguos es el del juego, el que, personalmente, se volvió protagonista de mi vida desde muy temprana edad.

1998, era un día sábado, 8 de la noche. Estaba paseando por la avenida Venezuela con mis papás y mi hermana como una simple familia, en ese tiempo, la ludopatñia aún no había tocado la puerta de mi mente, pero ese día fue memorable. Yacía una luz en un stand abierto a los ojos del público un lugar distinto, tenía niños por todo el lugar y máquinas de video. La emoción se apoderó de un niño de 8 años y le pidió el primer sol a su papá, no para comprarse una galleta con chispas de chocolate o una gaseosa Chiki, sino para jugar en su primer videojuego.

Dos semanas pasaron volando y yo solo añoraba regresar una vez más para pasar el tiempo y ganarles a los muñequitos malos. Ese día llegó. Mi papá me llevó a dicho sitio, pero lo habían clausurado. ¿Decepcionado? Sí. Solo quería regresar a mi casa, pero un letetro nos llamó la atención, unas cuadras más abajo. "Nintendo". ¿Qué es eso?

No recuerdo bien qué lugar era, pero se abría paso hasta un pasadizo largo en donde se hallaban unos aparatos extraños y un joven atendiendo. Era algo tarde para mí, las 10 de la noche, pero estaba con mi papá así que supuse que no había problema. El joven nos atendió amablemente y puso un cassette en el aparato que tenía una granura en la parte superior, jaló una manija; yo alcancé a leer algo:"Super 64". 


Desde ese momento, fui un cliente fiel de dicho establecimiento. No había sábado que no vaya a jugar por dos soles la hora. Era divertido pasar ahí el tiempo sin las preocupaciones que tenía en aquella época. Algo nuevo llegó. PlayStation. No sé cómo funciona. Probemos. ¡Los juegos ya no son cassettes! ¡Son discos!

Gracias al adelanto del nuevo aparato y a los nuevos juegos, descubrí mi favorito de todos los tiempos: Bust and Move. Era algo distinto, no se tenía que matar a nadie, simplemente tenías que bailar para acumular puntos y que la cámara te refleje, tienes poderes, pero no matas a nadie; es una competencia limpia en donde solo mandan la estrategia y el manejo de los comandos "X" ,"O" triángulo, rectángulo, arriba, abajo, izquierda y derecha.

Nuevos juegos, consolas, comandos, mandos... todo ha ido evolucionando hasta lo que conocemos hoy como realidad virtual; sin embargo, nunca olvidaré esos momentos en donde "la vida era un juego". Actualmente, ya no estoy apasionado por ello, nuevas prioridades han surgido en mi vida, pero las épocas de Crash, Aladino, Mario Car... seguirán en mi pequeño cofrecito que mantengo en mi memoria.





3 comentarios:

  1. jamonela, aún te siguen esperando en la casa de roberto para que juegues smash... dice que antes eras su amigo y ahora ya no apareces por allá.

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  2. Era Bust a Move!!! jaja o Bust a Groove!,no and! Todos tenemos vicios,los juegos obviamente son cheveres,por cierto ese juego es lo maximo y lo tengo!

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    1. ¡¿Lo tienes?!
      Yo era un papi en ese juego; habla cuando una partidita :P

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