Una línea o un punto... un árbol o, tal vez, toda la flora y fauna sobre un desierto en medio de la galaxia más lejana... Sí, lo sé, es bizarro lo que digo. No tiene sentido alguno. No existe relación. No existe... Pero es ése el mundo que busco, el de la rareza, en donde el hecho de vivir en una burbuja no sea algo malo; sea algo normal... en donde pueda expresarme de todas formas, en donde nadie me diga qué hacer ni cómo, en donde nadie más me joda por mi apariencia física o por el simple hecho de ser "diferente" a ti y sentirme como una mierda en un mundo lleno de ignorantes que no me comprenden... Era el hecho de expresarme en todas las realidades posibles y no haya nadie quien me detenga y yo sea el único protagonista. ¿Cuál es mi escenario? Un papel en blanco.
No es un rito extraordinario, como el hecho de salir a caminar, escuchar música o cantar, por última opción; sin embargo, el hecho de poder crear algo que nadie más puede entender... solo yo puedo hacerlo y, al mismo tiempo, descubrir proverbios de cómo es tu personalidad, tu carácter, en qué es lo que más piensas, tu yo interior, o tu "súper yo"... tus secretos más profundos... Sí, es verdad, una vez mi profesor de semiótica lo dijo en clase, por el hecho de hacer un trazo cuando te dibujas a ti mismo, uno puede saber, incluso, si esa persona ha sido violada o se siente superior o inferior..
Dios, ¿será hombre o mujer? Nadie puede saber o imaginárselo, pero yo sí; puedo crear un retrato de todas las cosas que él(la) ha hecho a través de los miles de años por todo el mundo, para así poder formar "una nueva imagen" en base a lo que dicte mi corazón.
Todos los domingos, para mí, son horribles, porque siempre me estresa pensar en lo que hay que hacer mañana... nuevas tareas, nuevas responsabilidades... la misma mierda de siempre. Pero esos eran, también, los días más esperados, puesto que, cuando estaba solo, mis hojas blancas me acompañaban, creando historias bizarras de personas que nunca existieron.
Todos los domingos podía dialogar conmigo mismo; todos los domingos eran una perdición en otra realidad.

Es interesante tu entrada, mucha reflexión y bastantes cosas en qué pensar. A mi me gusta también a veces dar vueltas y son sólo un pretexto para estirar las piernas o simplemente caminar conmigo misma. Y pienso que es una forma de revisar nuestras prioridades y metas. Me quedo en tus letras, interesante post, saludos
ResponderEliminarGracias por leerme :)
Eliminar¡Muchos éxitos!